Las clínicas médicas, laboratorios de diagnóstico y empresas de tecnología asistencial manejan información que pertenece a la esfera más íntima de las personas. El Reglamento General de Protección de Datos clasifica las historias clínicas, los perfiles genéticos y las trazas farmacológicas como datos de categoría especial. En el ámbito de la salud, la protección de datos no puede reducirse a rellenar un documento estándar ni a archivar cláusulas genéricas una vez al año.
Esta distinción legal exige aplicar los estándares más altos de seguridad y confidencialidad. Un descuido en el control de accesos o una vulnerabilidad en el software de gestión médica en la nube expone a la dirección a multas severas de la AEPD de entre 40.001 y 300.000 euros.
Nuestra propuesta rompe con el modelo tradicional de las asesorías generalistas de bajo coste. Entendemos que un documento firmado en papel no detiene un ataque informático dirigido a secuestrar expedientes electrónicos. Articulamos un sistema integral donde la defensa jurídica especializada y la auditoría técnica operan de forma unida.
Adaptamos cada protocolo a los flujos reales de trabajo de su personal, garantizando el cumplimiento con la APDCAT y las leyes locales de documentación clínica sin ralentizar la actividad asistencial diaria.